Amiga... no seas tan dura contigo
Yo sé… he estado ahí.
Buscando cómo ser mejor cada día.
Cuestionándome el porqué de tantas cosas que, para mí, no hacen sentido.
Y sí… he sido muy dura conmigo misma.
He dudado mucho de mí y de mis capacidades, a pesar de que casi a diario escucho comentarios como:
“Nena, tú eres muy inteligente.”
“De verdad que no sé cómo tú haces eso.”
“O pregúntenle a fulana…” (o sea, a mí).
Pero aun así, me encuentro dudando.
Pensando que me falta algo más para ser feliz.
Que necesito ser más, hacer más, lograr más…
Y en medio de esos pensamientos, entendí algo:
A veces la voz más cruel no viene de afuera… viene de nosotras mismas.
Por eso hoy decidí sentarme a escribirte.
Para decirte que no seas tan dura contigo.
Sé que por tu mente pasan mil pensamientos.
Sé que hay dudas que nadie ve.
Sé que, aunque sonrías, a veces te preguntas si eres suficiente.
Pero déjame recordarte algo que Dios me ha estado enseñando:
No tienes que ganarte tu valor.
Ya eres valiosa.
No tienes que demostrar constantemente que puedes con todo.
Dios no te ama por lo que haces… te ama por quien eres.
Y si hoy te sientes cansada, confundida o insuficiente, quiero caminar contigo.
Quiero compartirte cada día lo que Dios ponga en mi corazón.
Este será un espacio seguro.
Un lugar para sanar, crecer y recordar quiénes somos en Él.
Y quiero que sepas algo…
Aquí tienes una amiga. 💖
1 comment
🩷Gracias!